Hace un par de días he tenido en mi mente el constante recuerdo de ti, como olvidar tu rostro arrugado, moreno, rígido como el cartón, tu blanca cabellera, esos dientes tan perfectos, tus ojos avellanas, pequeños, brillantes, tímidos, esas gruesas manos esforzadas y cansadas por el trabajo en el campo y el correr del tiempo, como olvidar la forma en que dificultosamente caminabas con tu inseparable bastón parte de ti compañero en tu andar de esa forma tan peculiar de portar un viejo sombrero
No es que te haya olvidado en todo este tiempo, tal vez es por que tengo tan pocas memorias de ti, fue muy poco el tiempo que compartimos, que a veces tengo la impresión de que fue nuestro solo aquel instante, en el que una mañana de rocío como era costumbre, tomabas tu baño de sol sentado entre todas aquellas macetas adoración de la abuela, los primeros rayos del sol lograban traspasar entre las azoteas, dejando tu cuerpo iluminado, pacientemente aguardabas su calor, como recuerdo esa melodía que tal vez antes cantaste para tus hijos o para tus nietos los mayores, sin embargo, quiero pensar que era solo para mi!!.. los muros de rojo ladrillo perdían frío, las macetas florecían y el tiempo transcurría, yo solo me sentía feliz.
En memoria de mi Abuelo